Trabajos 2007: POESIA CHINA

POESIA CHINA

1.- Cultura China en el mundo.

Para comenzar este trabajo me gustaria tocar en primer lugar las peculiaridades de la cultura china y el intercambio cultural de China con el exterior. Es de señalar ante todo que el tema es muy amplio para tratarlo en breves líneas, por lo que se va a abordar de la manera más concisa posible y no detenerse en los detalles de los diversos aspectos. Como se sabe en todo el mundo, la cultura china es parte integral importante de la civilización humana. Así se define porque:

Primero, ella tiene una historia milenaria, tan larga como la de la humanidad. Si se considera la cultura china como un grande y caudaloso río que desemboca en el vasto mar de la sabiduría humana, ella tiene un origen bien largo. China es uno de los países del mundo con más antigua civilización. El gran número de reliquias culturales de tiempos remotos, desenterradas y estudiadas a partir del principio de este siglo, indica que tiene una historia de aproximadamente 5.000 años con literaturas que la acreditan. Conforme a los materiales arqueológicos, hace alrededor de un millón de años, los hombres primitivos ya comenzaron a vivir en esa tierra. China, tal como otros países de antigua civilización, pasó por las etapas históricas de la comunidad tribal matriarcal y patriarcal. La "Cultura Yangshao" de hace 6.000 a 7.000 años es la representante principal de la primera etapa y la "Cultura de Longshan" de hace unos 5.000 años, de la segunda etapa, pero con fenómenos de diferenciación de clases en sus postrimerías. Desde la época de Shang, alrededor del siglo XVI al siglo XI, hasta la época de Zhou de Oeste, del siglo XI al siglo VIII, fue la etapa de esclavitud. En esa etapa, ya existían una agricultura y una ganadería bastante desarrolladas, así como la cría de gusanos de seda y la textura de la seda. La fundición de bronce ya alcanzó un nivel bien alto. Había además escritura relativamente unificada, que fue la escritura sobre caparazones de tortugas y huesos de animales y las inscripciones fundidas en utensilios de bronce. En las postrimerías de Zhou de Oeste, el sistema esclavista se logró perfeccionar y la producción agrícola registró un notable incremento que permitía producir grandes cantidades de alcohol. En el Período de los Reinos Combatientes, del año 475 al 221 a. n. e., la técnica de fundición de hierro se desarrollaba paso a paso y se produjeron diversos aperos y, como consecuencia de eso, se extendió considerablemente la tierra cultivada. Los grandes cambios sociales tenían sus reflejos en la política académica e ideológica de las diversas escuelas filosóficas. La escuela confuciana, representada por Confucio y Mencio, la escuela de Modi con él mismo como su representante, la escuela taoísta encabezada por Laozi y Zhuangzi y la escuela legalista establecida por Shangyang y Hanfei fueron en aquel entonces las más principales. Hubo grandes cambios también en las artes y la literatura en el Período de los Reinos Combatientes. En el sur del país, apareció un nuevo estilo de poesía, el "Chuci", que quiere decir poesía del Reino Chu. La famosa obra "Lisao" del gran poeta Qu Yuan es la obra maestra de este estilo.

Segundo, la cultura china representa una riqueza intelectual extraordinariamente grande y variada. Como se ha mencionado anteriormente, aún en la época neolítica y en la sociedad esclavista, los antepasados de los chinos ya se dedicaban a la producción de agricultura, ganadería, piscicultura y textura de la seda y la producción de objetos de cerámica, bronce e hierro. A lo largo de la sociedad feudal, desde el siglo V a. n. e. hasta mediados del siglo pasado, los chinos mostraron gran meditatividad y creatividad a través de la práctica productiva y artística. Casi en todos los campos de la sabiduría humana los chinos dejaron sus innumerables huellas significativas tales como la construcción de la represa Dujiangyan en el Período de los Reinos Combatientes, del siglo V al siglo III a. n. e., la etapa inicial de la construcción de la gran muralla de la dinastía Qin del siglo III a. n. e., la invención del aparato de sismografía y de la esfera armilar en la dinastía Han en el siglo II, la monografía de medicina "Acerca de los Males Causados por el Frío y la Humedad" de Zhang Zhongjing en la misma dinastía, la invención de la técnica para fundición por inyección en las dinastías del Sur y del Norte en los siglos V y VI, la definición del valor de (pi) de Arquímedes entre 3,1415926 y 3,1415927 en las mismas dinastías, el gran canal de Luoyang-Hangzhou y el puente de piedra con arco Zhaozhou, ambos de la dinastía Sui en el siglo VII, el cálculo por la primera vez en el mundo de un meridiano también en la dinastía Sui, la obra antisupersticiosa "Acerca de la Extinción de lo Divino" en la misma dinastía, la invención de la máquina de tejer en el siglo X, la ciudad prohibida de Beijing de la dinastía Ming en el siglo XIV, la redacción del "Compendio de Materia Médica" por Li Shizhen en el siglo XVI, obra que consigna más de 1.800 medicamentos y más de 10.000 recetas. Es sabido por el mundo entero que las cuatro invenciones de China antigua -- el papel, la imprenta, la pólvora y la brújula -- constituyen grandes aportes de China a la humanidad. En el campo literario se evidencia más la tradición milenaria y arraigada. El "Libro de Cantos" y la "Poesía del Reino Chu" de Qu Yuan, que representan las creaciones poéticas más antiguas de China, son del Período de los Reinos Combatientes; "Registros Históricos", de Sima Qian, dinastía Han, siglo III a. n. e. al siglo III de n. e., es obra de gran valor tanto histórico como literario. La dinastía Tang, del siglo VII al siglo IX, se considera como la época en que llegó al apogeo la creación poética, pues surgieron en esa época numerosos poetas de fama milenaria tales como Li Bai, Li He, Li Shangyin, Du Fu, Bai Juyi, etc., quienes son conocidos hasta hoy día por todos los chinos y cuyos poemas están incluidos en los manuales de los primarios y secundarios. En la época moderna, la historia china ha conocido grandes figuras de ciencias y artes como Lu Xun, Guo Moruo, Mao Dun, Ba Jin, Qi Baishi, Mei Lanfang, Ai Qing, etc., todos de fama mundial. Mencionado todo esto, queda notable también la continuidad de la tradición cultural de china.

Tercero, en muchos campos artísticos, tanto escénicos como plásticos, se nota obviamente la identidad nacional. Más de 200 tipos de instrumentos musicales, de viento, cuerda, punteado y percusión, posibilitan un repertorio tradicional sumamente estilístico. Los 56 grupos étnicos que habitan la tierra china, de los cuales 55 son poblacionalmente menores, tienen sus respectivas muestras folklóricas bien características. La pintura tradicional puede remontarse a milenios y cuentan con recursos expresivos muy diferentes del óleo occidental. Las expresiones teatrales de los diversos lugares de China también demuestran estilos muy vernáculos. En cuanto a la artesanía popular, se presentan múltiples modalidades, variables formas, diversas técnicas y policromos estilos. Son más conocidos mundialmente objetos como de bordado, costura, tapicería, trenzado, escultura en jade, laca, piedra, madera y marfil, figuras de barro y pasta, objetos de laca y de cloisoneé, cometas, papeles recortados, cuadros hechos con conchas, corchos y plumas de aves, batik, colaje de telas y de hilos, etc. La acrobacia de China, que tiene un renombre universal, también conserva a lo largo de la historia su identidad nacional. En la Ópera de Beijing, en la medicina tradicional, en Qi Gong (ejercicios respiratorios) y en Taijichuan u otras modalidades de Kung Fu, que se conoce también como Wu Shu, quiere decir artes marciales, se identifican más la sabiduría, la filosofía y la estética de los chinos.

La poesía china goza de una tradición de tres mil años, a través de los cuales ha desarrollado sus formas, metros y estilos. Los dos mejores conocidos tipos de verso son el shi y el ci. El primero es la más remota forma de poesía, escrita a menudo con un estricto número de monosílabos para cada verso. El segundo, que alcanzó su apogeo durante la dinastía Song, es un verso con irregular número de palabras, escrito para una melodía determinada. El chino, además, es una lengua de naturaleza musical. La frecuente omisión del sujeto en sus frases, la inexistencia de una expresa diferencia entre los tiempos verbales, el número en los sustantivos y el caso o el género de los pronombres, ha contribuido a forjar un verso que resulta una materia compacta, cuya interpretación es casi un acto adivinatorio. Es quizás por esas circunstancias que, desde sus primeros poemas, los chinos relacionaron la poesía con la música.

En cualquier nivel social, la poesía ha penetrado en la vida y la historia, y quizás no haya otra faceta de su cultura que posea más universal aprecio. En China no han existido los poetas profesionales, pero se puede decir que «la gente común» con sus formas coloquiales y estilo del habla, y los literatos, de vasta erudición y sofisticadas sensibilidades, son los que con mayor frecuencia la han producido. Ha sido escrita por emperadores y sus amantes, por monjes y generales, ciudadanos y campesinos, pero sobre todo por funcionarios, hombres educados en la escritura y lectura de los clásicos, así también sea cierto que para los chinos, en general, siempre ha estado primero la realización de sus ambiciones a través de una prolongada carrera administrativa, y luego la escritura de poemas.

2.- Poesia China

La poesía en China ha estado ligada a la vida y las actividades de la gente más que en ninguna otra cultura. Su poesía ha servido para cantar a los espíritus de los antepasados, celebrar las bellezas de la naturaleza, demostrar amistad, servir de compañía en las reuniones sociales, hacer críticas políticas, serenar el dolor, o progresar en un galanteo amoroso. Dos hechos llaman la atención en esta poesía: su antigüedad y continuidad. El descubrimiento, en el siglo primero antes de nuestra era, de una técnica para hacer papel y la invención de la imprenta, siete siglos después, ayudó grandemente a la diseminación y conservación de la literatura, y desde entonces son cientos y cientos los trabajos que los chinos han consagrado a la recopilación y estudio de su poesía. Otra de sus virtudes es su fácil comprensión, así la poesía china, como cualquiera otra gran tradición poética, tenga sus convenciones particulares, algunas de las cuales suelen parecer extrañas a un lector común. El tratamiento que han dado al amor romántico, por ejemplo, aparece presentado casi en exclusivo desde el punto de vista de las mujeres, haciendo énfasis en el sufrimiento y desamparo de su situación. En otros casos, la corte imperial y los monarcas y concubinas, son equiparados a los cielos, o a maravillosas damas del firmamento, y los favores del emperador, a la lluvia que da vida o el rocío de la mañana.

Además de estos estereotipos, la poesía china tiene un buen número de mitos y leyendas que sirven para agregar significantes a sus habituales alusiones a famosos sucesos y personajes del pasado. Y como se ha dicho muchas veces, esta tradición poética tiene un tono que se acerca más al sentido común y es raramente filosófico, o vinculado a cosas supranaturales o extravagantes vuelos retóricos o de fantasía. Por esta razón, incluso en poemas muy antiguos, es fácil entender sus significados, porque se ocupa de las preocupaciones de hombres y mujeres en todos los tiempos.

Otra de las particularidades de su poesía es su contención y decoro. Ni los antiguos ni modernos chinos han redactado poemas épicos. En esta poesía no hay temas heroicos ni de elogio de las armas. Las guerras y la violencia jamás son exaltadas y cuando son mencionadas, o referidas, es para lamentar sus consecuencias o condenarlas. De otro lado, los temas eróticos son tratados, en la mayoría de los casos, de forma comedida. La atracción sexual es sugerida más a través de las descripciones de los trajes, el maquillaje, los artículos de uso diario y personal, que por los cuerpos mismos, y toda manifestación de indecencia queda oculta tras eufemismos que apenas pueden ser comprendidos por los entendidos. Reflejando, así, todo ello, la enorme influencia que el confucianismo ha ejercido en la poesía, donde las artes y virtudes civiles son más apreciadas que las militares.

La poesía es para los chinos el resultado de un arduo trabajo con la lengua y el deseo de expresión, más que una derivación del carácter o las rarezas de un genio o la divina inspiración. Es un arte que cualesquiera, siguiendo las reglas de la prosodia, puede escribir. Para la llamada gente culta y en especial para los empleados del estado, la poesía ha sido un elemento imprescindible en la vida diaria. Los poemas se redactan para celebrar bodas, banquetes, lamentar las separaciones entre amigos, encomiar los hechos de la vida cotidiana, recordar los escenarios de un viaje, sanear el dolor y las penas, o simplemente terminar con el tedio o perfeccionar las habilidades literarias. La costumbre de echar a las suertes, entre un grupo de amigos, el ritmo o los ritmos en que serían escritos los poemas, o de concordar con las cadencias del poema de otro, ya fuese empleando las mismas cualidades rítmicas o partiendo de las mismas palabras, hicieron de la composición de poemas una suerte de competencia, que daba a la invención lírica calidad lúdica. Además, para los chinos la poesía está más ligada a su creador que a su propio lenguaje, haciendo del poema casi un rasgo autobiográfico, iluminando la existencia del poeta, haciendo que su entera compresión sólo sea posible si se lee en el contexto de su vida misma. Un poema es la voz de un poeta que involuntariamente se dirige a la posteridad o el mundo, pero que habla casi en exclusivo para un grupo de amigos o quizás a sí mismo. Por eso la gran mayoría de los poetas de ayer y de hoy escriben más, para su inmediato entorno de amigos y conocidos, que para el publico en general y es más que suficiente si ellos celebran su trabajo.

China ha sido un país de agricultores y de allí la importancia que se ha dado —en y fuera de la poesía— a «la naturaleza»: los cambios de las estaciones, la observancia de los rituales o el destino de los campesinos. En contraste con las ciudades, que representan riqueza, poder y corrupción, las montañas ofrecen seguridad, serenidad y libertad, un lugar donde uno puede disfrutar de la grandeza de los paisajes, llevar una vida de acuerdo con las reglas del taoísmo o el budismo, o ir a la búsqueda de plantas medicinales que prolonguen la vida. Para los poetas burócratas, amenazados casi siempre por los reveses de la fortuna o la muerte, soñar con una vida placentera entre las montañas fue uno de sus ideales. Sin contar que, cuando las guerras civiles estallaban, o los invasores extranjeros venían del norte, ir hacia las montañas era casi la única forma de salvar el pellejo. Pero si los occidentales ven en la naturaleza una expresión del Ser Supremo, para los chinos, imbuidos de taoísmo y budismo, la naturaleza es el cuerpo mismo del ser absoluto. Para ellos cada elemento del paisaje, desde el más sublime hasta el más bajo, son manifestaciones idénticas del Tao. Y el hombre, lejos de ser el amo y protector de la creación, es apenas uno más de esos elementos.

Aun cuando en las antiguas colecciones de poemas abunda el tema de la muerte, fue durante la época Han cuando los poetas cantaron, con mayor vigor, a la aterradora brevedad de la vida y el miedo a desaparecer. Con el tiempo, el arte y la literatura se han ocupado del asunto, celebrando la inmortalidad mediante la búsqueda de ella en los vientres de las montañas, o volando hacia los cielos en las alas de alguna de sus míticas grullas. Para los confucianos, sin embargo, la inmortalidad es más un asunto de salud física y descendencia, que del recuerdo que tengan de uno los vivos.

La virtud es una de las cualidades menos reconocidas en este mundo y nadie es capaz de recordar los nombres de aquellos que lo merecen, así sea uno un erudito chino. Quizás por esta y otras razones, para los budistas y los taoístas, debemos alcanzar la inmortalidad antes del fin de nuestros días, apartando de nuestros actos toda expresión de individualismo, y al hacernos parte de la naturaleza, integrándonos al todo. De esa manera nos liberaremos de las tradicionales concepciones de vida y muerte y nos haremos eternos como el universo.

Muchos poemas chinos celebran abiertamente los placeres sensuales. Otros son moralistas o meramente artísticos, o intentan mejorar las situaciones humanas, o pretenden sólo inmortalizar al autor. Pero también los hay —y muchos de ellos son de los mejores— aquellos donde el poeta deliberadamente se abandona de sí mismo, de su persona y humanidad, y se esfuerza por ser parte del sinnúmero de seres y formas que le rodean.

Los chinos consideran a la poesía la más gloriosa de sus tradiciones literarias, y han hechos grandes esfuerzos por conservarla y difundirla. Otros géneros literarios quizás expresen mejor ciertos aspectos filosóficos e intelectuales de su cultura, pero es con la poesía que ellos han encarado el mundo y a sí mismos.

La más remota de todas las colecciones de poemas chinos, El libro de los cantos, está compuesto por canciones folklóricas y baladas, cantos festivos para banquetes de la corte e himnos para acompañar músicas y danzas, que se cree fueron escritos entre los siglos once y seis antes de nuestra era. La tradición dice que sus trescientos cinco poemas fueron recopilados para divertir a Ji Zha, señor del reino de Wu, aunque otros eruditos sostienen que fue Confucio quien los recogió. Una buena parte de ellos ofrecen un panorama de los goces y sufrimientos de amantes y esposos. Las descripciones de los encuentros, promesas y secretos muestran la relativa libertad individual en aquellos días.

El recurrente tema de la separación puede considerarse un dolor social que llega hasta el presente. Durante miles de años los letrados pasaron buena parte de sus vidas atendiendo cargos oficiales, lejos de sus hogares, separados de sus padres, esposas, hijos y tumbas de los antepasados, porque estaba prohibido ejercer en sus pueblos y estados de origen. Además los gobernantes podían exiliar a remotas regiones a sus enemigos políticos y sociales y en no pocas ocasiones esos exilios eran de por vida. En otros casos las parejas debían separarse si, como hoy, uno de ellos quería mejorar de posición social o estudiar.

3.- Relacion de la Poesia China con el Mundo Occidental.

Para Confucio (Filosofo Chino) la amistad es una relación de vital importancia y reverencia, una de las «cinco relaciones básicas» ligada a las que deberían existir entre emperador y súbdito, padre e hijo, esposo y mujer, hermano mayor-hermano menor. Pero la amistad es aún un asunto entre hombres, no es conyugal ni prematrimonial y el placer de compartir ideales y aspiraciones es una rara práctica en la vida marital. Además, pasar mucho tiempo en compañía de mujeres es una actividad deshonrosa. Todo ello explicaría por qué hay más poemas a la amistad que al amor en esa milenaria poesía. Bien conocidos y repetidos son los poemas de amistad entre Su Wu y Li Ling, los Siete Maestros de Jiangnan, Li Bai y Du Fu, Han Yu y Meng Jiao, por nombrar algunos ejemplos.

Occidente ha hecho enormes esfuerzos por dar a la mujer el lugar que merece, más allá de un ser para el placer y la reproducción. Desde la aparición de la caballería y las cortes de amor ocuparon una alta posición en la sociedad y son relativamente educadas, de manera que han podido disfrutar de los goces del conocimiento y de la belleza, casi igual que los hombres. En la China contemporánea también las mujeres han conquistado poco a poco su lugar, pero su sentido es apenas igualitario respecto del trabajo y los oficios del hogar. No se percibe que las mujeres sean sujetos de culto o veneración por su belleza y algunos de los poemas Tang y Song que retratan hermosas muchachas perdidas para el amor o memorables damas de casas de placer, no serían compartidos hoy por mucha gente común. Comparada con la poesía dedicada a las separaciones y la amistad, la poesía amorosa es entonces rara y aunque en pocas ocasiones comparta la intensidad espiritual que se encuentra en la poesía amorosa occidental, por sus indecisas maneras de abordar el asunto, por el dolor profundo que delatan y por el refinamiento en la sugerencia de los detalles de una pasión, es una de las más bellas del mundo.

Que la sociedad china tenga en poca importancia «el amor» se explicaría por el lugar que ocupa la familia y el matrimonio en sus vidas. Mucha poesía amorosa china lamenta la muerte de la esposa pero no celebra el amor como una pasión anterior o por fuera del matrimonio. Este amor, que llamaríamos pasión, es visto a menudo como una suerte de perversión. Para las parejas chinas el amor es un asunto que crece a medida que la pareja encuentra la felicidad en el matrimonio y las mutuas solidaridades para llegar a la vejez. Desde hace muy poco, especialmente en las grandes ciudades, los matrimonios se acuerdan por consenso entre las parejas. Pero para la mayoría sigue siendo un asunto de acuerdo entre familias y padres de los contrayentes. Entonces es cuando hay que volver los ojos a los numerosos poemas que hablan de las separaciones de las parejas una vez unidos en matrimonio, para comprender a plenitud el hondo significado de esta relación en la vida individual y colectiva de los chinos.

Mientras en Occidente la realización de una pasión es una memoria eterna de los goces de la vida, para los chinos el matrimonio es el punto culminante del crecimiento de hombres y mujeres. De allí que entiendan que sólo seres desgraciados y frustrados puedan preferir la compañía de mujeres distintas a sus esposas y quieran deleitarse con canciones y poemas sobre esos asuntos. Emperadores poetas como Yang-di de la Dinastía Sui y Li Yu de la Tang del Sur han sido despreciados como políticos y gobernantes por haber escrito poemas para celebrar sus amores con concubinas o lamentando la duración de encuentros con hermosas y finas mujeres.


UN DÍA DE VERANO, POR LA TARDE

Agito suavemente un abanico de plumas blancas,

sentado, la camisa abierta, entre las hojas verdes.

Me quito el gorro y lo cuelgo de una saliente en la roca;

el viento entre los pinos roza mi frente desnuda.

LI PO



G:J:L:K.

Comentarios

Anónimo dijo…
Excelente actualización del blog
Anónimo dijo…
bien felipe.
kedo excelente.
;)
Anónimo dijo…
wena felipov!! esta bien bueno el diseño, felicitaciones, y encuentro excelente idea ir publicando los trabajos aqui, saludos.

Felipe Toro
Anónimo dijo…
Buenísimo...

Te pasaste... tamos bien por este lado...
Gracias Felipe... un gran aporte al grupo.
Anónimo dijo…
Miguel Angel Muñoz Acuña el de arriba por si acaso.
Unknown dijo…
ta muy buenooo
gracias felipe!!
te pasaste

Natalia

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